15/6/11

nueva era

Esta es la posibilidad que faltaba... con espontaneidad y esparcido en cualquier lugar.
Published with Blogger-droid v1.7.1

4/4/11

un año como si nada...

Volver a este espacio cada día cuesta más.
Es culpa de otros inventos que arrebataron estos tiempos de reflexión.
Es por poca la vida, que en ausencia de horas se expresa.
Es vacío.
Es así.

26/2/10

de lo más dificil... (serie de lo simple)

He caído en cuenta de lo extraordinariamente complicado que resulta volcar en palabra escrita las miles de situaciones que a diario nos atropellan y que por azarosas situaciones de lo cotidiano, se nos antojan graciosas, o inusualmente simpáticas.


Como trascribir aquello que desata una explosión en atonales carcajadas, muchas veces sin sentido, y que son desencadenadas por la previa coincidencia de eventos u ocurrencias que hasta podrían resultar extrañas entre sí; y que, cual cadáver exquisito, luego de hilvanarse antojadisimamente, nos conmueven la pituitaria o vaya a saber que lóbulo en lo más recóndito de nuestra biología para sacudirnos de repente el espíritu, así, sin más.


Tal cual el vapor en una válvula de escape, espasmos de alegría se expanden en desprejuiciadas conjugaciones de consonantes y vocales, y atravesando la atmósfera, se multiplican las exhalaciones de alegría creada en una alquimia idescifrable y muy humana.
¿Cómo entonces se conjuran estas místicas invisibles a través de una frase escrita? ¿Cómo destilar la escencia de aquellas fuerzas nunca antes vistas?.

12/8/09

vacío

A veces, las palabras se presentan sin aviso. Se enredan en frases que descubren pasajes de la mente. Se desilusionan o enriquecen. Desnudan miedos, o le dan forma al futuro en proyectos que se hacen visibles al compartirlos con otros. Y así como vienen, de pronto ya no están. Sin la prisión de un lápiz y un papel a la mano, se desvanecen hacia otras bocas para ser dichas en otro orden, por otras voces gritadas, o susurradas. Inauguran significados siempre cambiantes. Impunes, ajenas a los sentidos que pudieran habernos revelados, se nos extrañan. Se hacen parte del olvido de lo cotidiano que no podemos retener. Eso es el vacío, es el porque no hay. Quizás, nuevas experiencias faltan. Quizás, el vacío, es porque hace falta un manantial del que broten palabras, frases, textos... cuentos, anécdotas... quizás...

¿Será una epifanía retorcida? A las palabras hay que hacerlas crecer, hay que nutrirlas sacudiendo lo cotidiano. Llenar el vacío viviendo, llenando el vacío de palabras.